Magnus Chase y los Dioses de Asgard


En realidad, el título es: Magnus Chase y los Dioses de Asgard. La Espada del Tiempo. ¿Que por qué han cambiado el título original y en vez de La Espada del Verano se llama del Tiempo? Pues ni idea. Más que nada porque en la historia siempre se refieren a ella como la Espada del Verano y... bueno, no tiene ningún sentido que se llame del Tiempo, todo sea dicho. 

Una vez hecha esta declaración de intenciones, vamos a por la verdadera reseña de esta maravilla de la literatura juvenil. Que soy una flipada de la mitología es algo que todos deberíais ya saber. Da igual de cual: la griega, la romana, la egipcia, la nórdica... Así que imaginad todo mi fangirlerismo en su máximo esplendor cuando me enteré de que Riordan publicaba esta nueva saga. 

Lo que más me gusta de las novelas de Rick es que coge algo tan antiguo y variopinto como los mitos y los integra en la sociedad modernas de nuestros días. ¿No es maravilloso? Sí, lo es. 

Bien, pues Magnus lleva ya dos años como vagabundo en las calles, justo después de la brutal muerte de su madre a mano de dos lobos de ojos azules. Hasta ese momento ha pasado muy desapercibido ayudado por Blitzen y Hearth, dos vagabundo un tanto peculiares que esconden más de un secreto. Sin embargo, el día de su decimosexto cumpleaños algo ocurre y acaba luchando contra un gigante de fuego y... muriendo. Sí, muriendo. Desde ese preciso instante, su vida no hace más que empeorar. 

A través de sus más de cuatrocientas cincuenta páginas, Riordan ha hecho que vuelva a ser una niña. He reído, disfrutado, temido y casi casi llorado. Todo en uno, todo a la vez, todo intenso y extásico. No voy a destriparos nada de la historia, lo único que quiero dejaros claro es que la acción no para de sucederse. Como si nuestros protagonistas tuvieran detrás constantemente los tambores de Asgard tronando y obligándoles a ir a más, más rápido y más lejos. Brutal. Sin respiro

Otra de las cosas que me han encantado, es cómo Riordan integra la mitología en la vida cotidiana. Sam, nuestra protagonista femenina es una valquiria musulmana que además de sus deberes como valquiria debe acudir a clase y cuidar que sus abuelos no descubran sus escapadas por los nueve mundos. Blitzen y Hearth, también compañeros de Magnus, son tan tiernos y amorosos que me han dado ganas de abrazarlos más de una vez. Valientes y leales y... si la intuición no me falla, sintiendo algo más que amistad. ¿Qué queréis que os diga? Pero a mí eso me vuelve loca ♥

«En definitiva, no sé qué hacéis que no habéis leído ya esta genialidad. Preparad un domingo en el que no tengáis nada que hacer y lanzaos al maravilloso mundo de los Dioses de Asgard. Puede que los dioses no sean los más amables del mundo, pero sí los más cabrones»

Donde termina el arcoiris de Cecelia Ahern


Después de lo pobre que estuvo el 2015 en lecturas memorables, estaba dispuesta a que la primera lectura del 2016 valiera la pena. Así que ni corta ni perezosa, me puse a indagar por twitter y a preguntar buenas lecturas y, sin saber cómo, acabé con Donde termina el arcoiris en mi Kindle. ¡Y menuda delicia! 

Rosie Dune y Alex Stewart han sido mejores amigos toda la vida. Desde que no eran más que unos críos han tenido que soportar grandes penas como a una profesora con mal aliento o niños lloricas, pero el tiempo pasa y los niños crecen. La vida se empeña en que cada uno de ellos tome rumbos distintos y, mientras Alex se marcha a Boston a convertirse en médico cardiovascular, Rosie tendrá que quedarse en Dublín, cuidando de su hija recién nacida viendo cómo su sueño de ser la directora de un hotel se le va escapando de las manos. 

Lo que más me ha gustado de este libro es la forma en la que está escrito, todo a través de cartas. Desde notitas de clase entre dos niños, a emails, whatsapp o postales. Todo, absolutamente todo lo conocemos a posteriori de que pase. Algo muy curioso y novedoso que me ha ayudado a aligerar mucho la trama. Desde la primera página me he sentido muy conectada con los personajes. En poco más de cuatrocientas páginas he vivido dos vidas más. La de Alex y la de Rosie, dos amigos con una relación increíble y de los que todos sabíamos que debían acabar juntos. Todos menos ellos, claro. 

Me he reído, he llorado, me he enfadado y he sufrido lo que no está en los escritos. Con cada página, me moría de ganas de meterme dentro de la historia y darle un cachiporrazo tanto a Alex como a Rosie por lo idiotas que estaban siendo. Desde que lo empecé, no he podido soltarlo, frustrada con cada página que mis dos chicos no acababan juntos. Tantos años pasados, tantas oportunidades perdidas... Tendríais que haberme visto. Era una fiera gritándole a la pantalla de mi kindle. Cuando un libro me hace alterarme tanto y vivirlo tan profundamente, me siento muy realizada y no puedo evitar acabarlo con una sonrisa en los labios.

Otra de las cosas que me han encantado, es la inclusión de los personajes secundarios en este intercambio postal. Aunque la historia principal se centra en la vida y relación de Alex y Rosie, también aparece un gran elenco de personajes secundarios que no hace más que enriquecer esta gran historia. La hija de Rosie, sus padres, su mejor amiga, el hermano de Alex... Una historia muy cercana que podría estar pasando perfectamente en la puerta de al lado. 

«No he podido empezar mejor el año. Me ha dado una pena increíble dar carpetazo a Rosie y a Alex, así que espero que vosotros decidáis darles una oportunidad y que os zambulláis en esta increíble historia de amor y, sobre todo, AMISTAD». 

A Todo Vapor de Terry Pratchett | Un MUST-READ

Hace unas semanas terminé de leer A Todo Vapor, la penúltima novela de mi queridísimo Terry Pratchett. Un sentimiento muy agridulce que que hacía estar triste a la vez que disfrutaba de la historia por saber que sería la última vez que acudiría a Ankh-Morpock. No tengo palabras para volver a expresar lo que este libro fue para mí, así que prefiero dejaros el vídeo. 

Me quebré, sí. Lloré, también. Pero todo lo que esta historia y las que la preceden me han hecho sentir en mi vida ha sido tan grande y maravilloso que aún me cuesta mucho decirles adiós y me tengo que contentar con un hasta pronto. 

Lecturas que matan (I) - Siddharta


Hace tiempo que quería estrenar una nueva sección en el blog y no quería demorarlo mucho más. Siempre me llama mucho la atención cuando leo por ahí que alguien es incapaz de dejar un libro a la mitad, porque yo he tenido que dejar cientos. Lo cierto es que soy muy estricta al respecto, si en sus primeras cincuenta páginas un libro no es capaz de atraparme, no sigo dándole una oportunidad, ¿para qué? Hay mil libros ahí fuera esperando a que los lea y no voy a poder leer todos los que me gustaría, así que paso de perder mi tiempo con uno que no me esté gustando. 

Por eso quería inaugurar esta sección llamada... chan chan chan... Lecturas que matan (de aburrimiento) y hablar así de los libros que por una cosa u otra he tenido dejar. Puede que os sirva para alejaros de ellos o crucificarme por aborrecer ese libro que tanto os gustó. Me arriesgaré. No acusaré a nadie de no habérmelo avisado, lo prometo. Palabrita de girl scout. 

Hace unos cuantos años ya, cuando no era más que una florecilla impresionable, un tipo bastante mayor que yo y un pseudo intelectual en toda regla, me dijo que él no tenía nunca nada (rollo amoroso horizontal, se entiende) con ninguna mujer que no tuviera Siddharta entre los libros de su biblioteca. Imaginad la situación: ¡una Leara impresionable, frente a un poeta curtido en la vida que le dice que ninguna mujer que no ha leído Siddharta vale la pena! A mí me sentó muy mal, no creáis. No porque quisiera nada con aquel tipo, sino porque yo también me consideraba una lectora versada y una intelectualilla de poca monta y por no saber, no tenía ni idea de qué iba ese tal Siddharta. Poco tiempo después y como señal del destino, estaba paseando por una feria de libros antiguos y me encontré con el dichoso libro en cuestión por unos cuatro euros y pensé: «esto debe ser una señal de Dios»

MAL-DI-TA SE-ÑAL DI-VI-NA


Como soy una prisas, empecé a leermelo en el propio autobús de vuelta a casa. Lo empecé con la emoción de quien cree que va a descubrir el misterio de la literatura universal, de quien tiene la intención de llenar un vacío importante que no sabía que tenía hasta que el tipo ese se dignó a resaltarlo... Fue peor que la muerte a pellizcos. ¡Os lo juro!

Siddharta es una divagación tras otras de ideas pacifistas y rollo zen que habla sobre cómo el propio Siddharta decidió despojarse de sus riquezas y convertirse en un predicador de la bondad, la felicidad y el hambre. Si os sois sincera, ya apenas me acuerdo. Aún tengo el libro rondando por casa y me dan escalofríos siniestros cada vez que los veo. Está más que claro que el libro no era para mí y, sintiéndolo mucho y en el alma, más o menos a la mitad me di cuenta de que jamás lo terminaría y de que una tortura así no merecía la pena.

No sé por cuál lo cambié, la verdad, pero estoy segura de que mi mente y mi pobre alma me lo agradeció.

¿Vosotros lo habéis leído? ¿Qué opináis de él? ¿Crucifixión a Leara o palmadita en la espalda de comprensión?