Soy Movimiento 2010 III : Papá, mamá... me he quedado sin color y sin sexo




Como todos vosotros sabéis, o al menos deberíais, Soy Movimiento 2010 es una iniciativa de la soñadora, las perdidas y la gatuna. Cada semana de enero más de 70 blogs nos manifestaremos por causas que creemos injustas. Hablaremos, patearemos, gritaremos y denunciaremos los secretos a voces que la gente suele ignorar deliberadamente. Hoy, un poco tarde, os traigo mi llamamiento por la TOLERANCIA.

Todavía me asombro de la hipocreía de la gente cuando miran de soslayo, murmuran o lanzan alguna que otra mirada indiscreta a aquello que no es IGUAL que ellos. La supremacía moral y estricta que parece dominarnos a todos cuando nos topamos con algo que no es de nuestro agrado.

Eso de "en la varidad está el gusto" es una bonita frase con restricciones. Siempre que se trate de una comida, de un libro, de algo totalmente superfluo y que no afecte directamente a nuestro concepto de "correcto" es aplicable e, incluso en la mayoría de los casos, tolerable. Pero la cosa cambia cuando es un amigo o amiga cercano el que se sale de la norma y los cánones de esta sociedad anclada en el pasado y que no cree que la rectitud y la moralidad puedan encontrarse en amar a alguien de un mismo sexo, ser de diferente color o rezarle a otro Dios.

Toda mi vida he estudiado en Historia cómo el hombre blanco invadió las Américas o África. Cómo depojó a los nativos de sus casa. Cómo mató, violó y torturó a gente en su propio HOGAR. Cómo desterró Dioses y llevó los pantalones. Cómo fueron salvadores del indígena, pero NO cómo destruyeron familias, personas, tradiciones, cultura...

Puede que el "hombre blanco" ya no enfunde mosquetones ni tarde semanas de un continente a otro en barco, sino que esgrime bombas atómicas y surca el cielo con sus aviones, ¿pero acaso ha cambiado en algo su actitud y forma de pensar y actuar?

No sé en vuestras ciudades, pero aquí se estila mucho el MERDELLÓN. ¿Que qué es eso? Bien. Merdellón: dícese del maqui, cani, kinki, kinkorro, johni, choni o derivados que va presumiendo de su incultura y busca bronca y pelea allí por donde va. Suelen pasar de los estudios porque... "ellos son ways"... y se adornan con cordones de oros y sellos como si fueran pinturas de guerra.

Bien, pues aquí, en Málaga, hay MUCHOS de esos. Demasiados. Y se creen los reyes del mundo. Y a través del miedo nos dominan, porque... ¿qué queréis que os diga? Prefiero que me llamen cobarde a que me metan una paliza entre tres chonis o me metan un navajazo. ¡Qué lo hacen! Por cómo vistas, cómo andas, qué escuchas, qué lees, qué haces...

¿Acaso es demasiado pedir eso del "Vive y deja vivir"? ¿Es una Utopía tan inalcanzable?

Quiero dejaros un cuento. Lo aprendí en Francia... mientras la profesora nos enseñaba los colores, pero me pareció tan hermoso... Juzgarlo vosotros mismos:

Queridos hermanos blancos:
cuando nací, era negro
cuando crecí, era negro
cuando voy al sol, soy negro
cuando tengo miedo, soy negro
cuando estoy enfermo, soy negro
cuando muera, seré negro

mientras tú, hombre blanco

cuando naciste, eras rosado
cuando creciste, eras blanco
cuando tomas al sol, te pones rojo
cuando hace frío, te pones azul
cuando tienes miedo, te pones verde
cuando estás enfermo, te pones amarillo
cuando mueras, serás gris

y después de todo esto, ¿aún sigues llamándome hombre de color?

Un beso literarios, nunca dejéis de ser quién sois

Leara Martell

9 comentarios

  1. Me ha encantado tu post y el título está genial!

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  2. Me ha encantado tus palabras Leara, y ese cuento es genial. En Valencia existen estos mendas.

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  3. Por desgracia, Anabel, de esos hay en todos lados. Se les llama diferentes pero ahí están!

    Yo creo que en parte Londres me flipó tanto por ello. Puedes ser quién quieras, vestir como sea, pensar como sea... y nadie te mira mal, te aceptan. Eres así y yasta!

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  4. el post genial! el cuento del final muy bonito ^^

    besines chispeantes!

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  5. Muy buen post... sobre todo por la realidad de todo lo que dices.
    Respecto a eso del merdellón tengo que decir que creo que de esos hay en todos lados, y me parece tristísimo, ya no que presuman de su incultura, sino más que la IMPONGAN a la fuerza.
    Ese cuento me encanta, lo había leído alguna vez por la red y me encantó haberlo releído una vez más.

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  6. Excelente post, despues de todo, quien nos hace superiores? NADIE

    Todos somos iguales, todos somos humanos, eso deberia bastarnos

    Totalmente de acuerdo a tus palabras...
    BEsos!

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  7. Me gustó mucho el cuento, estoy contigo odio la gente que pierde su tiempo de forma tan repulsiva. ¿Es que no tienen nada que hacer a parte de molestar a los demás?,he conocido a muchos de ellos y lo triste es que pasan los años y se quedan donde estan, una vez tuvieron 15 años y pasados otros 15 siguen siendo iguales. Que lastimas de vidas...En fin yo por lo menos disfruto de mi vida e intento no molestar a nadie. Besos.

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