Insurgente de Veronica Roth

La última vez que los vimos, dejamos a Tris y a Cuatro deshechos, con unos compañeros de viaje inesperados e indeseados y huyendo del apoteósico final de Divergente. Desde que conocí a Tris caí perdidamente enamorada de ella y por si no me creéis, aquí tenéis la reseña. Hacía tiempo que no me topaba con una protagonista tan fuerte, tan decidida y con tanto carisma como Beatriz Prior. Así que ya os podéis imaginas mis ganas de tener Insurgente en mis manos. ¿Qué iba a pasar con Tris? ¿Qué harían con Peter? ¿Cómo iban a sobrevivir las facciones? Necesitaba respuestas, continuar la historia... Y al fin tuve mi racioncita para calmar mis ansias. El entreacto que prepara al público para el ansiado final.

Como siempre, es difícil hacer la reseña de un segundo libro de una serie sin spoilers... pero por vosotros, lo intentaré. En Insurgente, Tris y Cuatro tienen la misión de salvar el día... OTRA VEZ. Las facciones están en guerra, el malo malísimo tiene un nombre y un rostro, los amigos ya no sabes si siguen siéndolo y la confianza se rompe por el control que Erudición tiene sobre Osadía. Tris tendrá que buscar aliados nuevos y confiar en lo que queda de su facción para poder salvarlos a todos. Lo que nunca pensó Erudición que ocurriría, ocurre. En los momentos de verdadera necesidad, los que quedan de Osadía, Cordialidad, Verdad y Abnegación se unen contra el enemigo común, mientras los Sin Facción pretenden participar también en esta guerra con la ayuda de Cuatro y un invitado imprevisto. No va a ser fácil, pero la Libertad es un bien demasiado preciado como para no luchar por él con todo lo que se tiene. En un nuevo mundo donde nada es lo que parece, en quién confiar ya no es tan fácil como parecía.

Si Tris comenzó siendo una Divergente. Una persona sin pertenencia a ningún sitio. Una mujer que podía serlo todo sin ser nada... Ahora, sin quererlo, necesita ser la Insurgente que guíe al resto. Quien se levante y luche. El general que se haga cargo de las tropas, tome las decisiones difíciles y se sacrifique por el bien mayor. Verónica Roth sigue abriéndonos y mostrándonos un poco más de ese mundo lleno de facciones que ha creado. Sigue profundizando en los personajes, dándonos más amor de Tris y Cuatro para que caigamos rendidos a sus pies. Desarrollando personajes como Peter o Marcus y que, dentro de lo malo, veamos el lado humano, esa dualidad innata del hombre, la escala de grises que tanto nos cuesta aceptar.

—¡Para! —exclamo. —¡Tobías, para ahora mismo!
Espero encontrarme con una expresión salvaje en su rostro. Sin embargo, cuando me mira, no la veo, no tiene la cara roja y no respira con dificultad. No se ha dejado llevar por la pasión del momento.
Ha sido un acto calculado. 

Me ha gustado Insurgente. Roth y Tris cumplen sobradamente las expectativas que tenía puestas en ellas con este libro. Sin embargo, debo avisar de que es un libro de transición, una preparación para el gran final. Hay menos novedad y sorpresa que es lo que me encandiló tanto en el primer libro. Hay un par de giros sorprendentes, aunque no tantos como me hubiera gustado. Viajes, alianzas, traiciones y verdades ocultas que salen a la luz a favor de ese final de trilogía que espero como aguita de mayo. Es por eso por lo que le voy a pasar de un 5 que le di a Divergente a un 3,5 para Insurgente. Espero mucho de ese tercer libro. Espero mucho de Tris, de Cuatro y de Verónica. Espero muchísimo de esta trilogía y sé que no me va a decepcionar.


LO MEJOR: Tris, como siempre... esta vez ha habido veces en las que me gustaría haberle metido un cocorotazo a Cuatro por tonto.
LO PEOR: Que desde poco menos de la mitad del libro pensé en El Bosque.

Título: Insurgente
Autor: Veronica Roth
Editorial: Molino
Precio: 18€
Páginas: 460

Sé lo que estás pensando de John Verdon

Llevaba detrás de este libro varios meses. Busqué un hueco, hice a un lado mis otras lecturas y lo empecé con unas ganas que hacía tiempo que no encontraba para una historia. Quizás ese fue mi error, no lo sé. Las altas expectativas. El deseo de volver por la puerta grande a un género que hacía tiempo que no tocaba... y todo se hizo añicos, predecible y, en definitiva, un libro bastante pasable. 
El detective Dave Gurney es toda una leyenda. Un policía excepcional que ha tenido el dudoso honor de toparse en su carrera con varios asesinos en serie a los que ha dado caza y ha acabado encerrando entre rejas. Ahora está retirado y trata de darle a su esposa Madeleine, la vida tranquila y dedicada a ella que siempre le ha negado. Pero como suele ocurrir en estos casos: «se puede sacar al hombre de la Policía, pero no a la Policía del hombre». En un matrimonio acomodado, tranquilo... distante, la gota que colma el vaso aparece cuando Gurney recibe un mail de un antiguo compañero de la Facultad. 
Mark Mellery está aterrado. Desde hace unas semanas recibe cartas con poemas amenazadores y el juego más inquietante que os podáis imaginar. Piensa un número del uno al mil... le ordena el desconocido, y sin saber cómo ni por qué, el 658 está en ese sobre, conociéndolo de ante mano, sabiendo lo que él está pensando... Y en ese momento es cuando empiezan los asesinatos. 

«Escapé por la nieve. 
Busca y rebusca, idiota. 
Pregunta: ¿Adónde fui? 
Escoria de la Tierra, 
mira mi nacimiento: 
renace la venganza
por los niños que lloran, 
por los desamparados» 

Un desconocido que es capaz de adivinar el número que otra persona está pensando. Poemas con amenazas encubiertas. Cheques que son devueltos a sus dueños. Y asesinatos brutales con pistas extrañas que tienen a policías por todo el país sin saber qué ni a quién buscar.
No voy a mentir. Ese escenario con la silla plegable, huellas en la nieve que acaban de forma abrupta e imposible en medio de ninguna parte, el disparo, las cuchilladas con la botella de whisky... todo llamó mi atención. Páginas y páginas intentando encontrar una explicación antes que Gurney. Poco a poco se despertaba en mí esa curiosidad típica de las novelas policíacas. Una curiosidad que se fue apagando poco a poco a medida que seguía avanzando páginas, leyendo las introspecciones de Gurney, sus problemas maritales, las reuniones sosainas con el fiscal y el jefe de policía y, en definitiva, la falta de chicha y de juego ratón y gato que espero en este tipo de historias.
Es cierto que es un libro que se lee rápido. Mucho diálogo y una prosa ágil y amena que en ningún momento aburre. Sin embargo, a mí aún me ha faltado algo. Me ha faltado más intriga, más escenas angustiosas, más muertes, más implicación de los personajes, más humanidad y realismo en ellos... El asesino es predecible hasta decir basta y las explicaciones a tantos enigmas no son tan espectaculares como me esperaba. Así que, aunque reconozco que es una buena novela para pasar el rato y disfrutar de su lectura, yo seguía esperando más y quizás eso sea lo que me haga darle un aprobadillo, sin más.



Título: Sé lo que estás pensando
Autor: John Verdon
Editorial: Roca Bolsillo
Precio: 9,95€
Páginas: 430

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