La biblia de los licuados verdes de Kristine Miles || reseña


Llevo ya varios meses oyendo hablar de las maravillas que pueden aportar al cuerpo los batidos verdes. Saludables, vitamínicos y un montón de cosas más que, para alguien como yo que no tiene ni idea de nutrición, más que verdura y frutas = bueno o frito = demonio rebozado y encarnado en algo delicioso y grasiento, suena como la solución a ese intento de vida sana que llevo años empezando. Pero claro, siempre que lo intentaba se planteaba el mismo problema: ¿cómo empiezo? ¿qué combinaciones pueden estar buenas? ¿cuáles asquerosas? 

A mí me gusta comer todo (aunque quiero cambiar eso por comer DE todo), pero el miedo a empezar con mal pie siempre estaba ahí. Por eso, cuando descubrí la existencia de La biblia de los licuados verdes no me lo pensé demasiado y decidí hacerme con él. Me encanta recurrir a los expertos a la hora de meterme en un terreno pantanoso en el que nunca he estado, como me pasaba con esto de los batidos verdes. Yo me creía que el libro se trataría simplemente de de una serie de recetas y me sorprendió bastante descubrir que en realidad era una combinación entre recetas (muchas) e información muy util para los no iniciados como una servidora. ¿Por qué hay que variar? ¿Qué tipo de batidoras son las más eficientes? ¿Qué tipos de frutas y verduras podemos utilizar y qué nos aportan cada una?... 

Por Facebook e Instagram, muchas de vosotras me preguntabais si eso estaba bueno. Reconozco que el color verde vómito de la mayoría de los batidos no es el más apetecible, pero el sabor es el de la fruta que le agregáis (al menos cuando se mezclan con espinacas). Por ahora, lo que me he propuesto es cumplir el reto de los 21 días para crear la rutina y que mi cuerpo se acostumbre a estos batidos. Por ahora llevo muy poco con ellos, sólo 6 días y ya os puedo decir que cada vez que me levanto mi cuerpo me pide batido. Para que os hagáis una idea. Hoy he decidido cambiar el batido del desayuno por el de la merienda. Vamos, tomarlo para merendar... y me ha costado mucho desayunar mi poquito de pan con jamón. 

Lo único que me apetecía era el frescor del batido y su ligereza. Y es que ese es uno de sus puntos fuertes. Que aunque llena y te dejan muy satisfecha, no te deja con esa sensación de pesadez que te pueden dejar otras comidas. Por ahora estoy muy contenta de haber empezado con este pequeño... digamos experimento y espero poder cumplir el reto de los 21 días y que esto se prolongue en el tiempo. La biblia de los licuados me ha dado el empujoncito que me hacía falta con información útil y muy asequible, muy de tú a tú, nada de esos lenguajes rocambolescos de los gurús de las nuevas rutinas vedes que a veces nos encontramos por ahí y recetas muy apetecibles con ingredientes fáciles de encontrar y a la mano de cualquiera de nosotros. 

Estoy documentando en vídeo esta experiencia, así que en un mes podréis ver el final de este reto en mi canal de youtube

¿Vosotros también os habéis subido al tren de los batidos verdes? ¿Los habéis probado? ¿Tenéis recetas favoritas? ¿Tenéis ganas de probarlos? 

6 comentarios

  1. Ya me fijé en que lo estabas llevando a cabo, qué curiosidad! además hace poco leí una novela que trataba sobre eso y me dejó con ganas de probarlos y más con lo que me gusta a mi la fruta y la verdura.
    Un beso!

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  2. Yo también estoy en busca de cambiar mi alimentación, me recomendaron un libro parecido pero no me he animado a comprarlo XD
    Anotaré este también, para cuando inicie este viaje le pueda agregar variedad para no aburrirme.
    ¡Besos!

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  3. También hace ya tiempo que veo viendo la moda de los licuados y me llamaba la atención pero tampoco sabía muy bien por dónde empezar.
    Justo esta semana comencé la dieta del metabolismo acelerado (el libro lo publicó RHM también) y de momento me va bien. Para desayunar también son batidos pero sólo de frutas y le agregas cosas como canela, limón o hierba buena y sorprendidos nos han dejado en casa lo buenísimo que están!
    Espero que subas otra entrada cuando finalicen los días de los batidos a ver qué tal es la experiencia general.

    Un beso

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  4. Hola
    Yo he probado a hacer varias semanas eso de desayunar batidos verdes y tienes razón. Aunque la pinta no invita a bebertelos luego tienen muy buen sabor (a pesar de qué yo pienso que con las espinacas tendrá un sabor asqueroso) pero son muy saciantes y ayudan a regular el tránsito intestinal y contra el estreñimiento. Pero no aguanto más de dos semanas, sencillamente porque a mi los batidos y los purés no me resultan agradables al tacto, no por otra cosa.
    Animo con ese reto, 21 días para crear un hábito y mantenerlo. Yo siempre flaqueo en el catorce o quince...:)

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  5. ¡Hola!
    Uy, yo no estoy hecha ni para este libro ni para el reto jajajaj
    Los batidos de fruta aún me los puedo tomar pero los de verduras me dan un poco de asquito >.< La verdura me la como al vapor o hervida, pero quiero que tenga su consistencia jajaja
    Un beso

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  6. Hola! No hace mucho pensaba en eso de los batidos verdes, en si están buenos, si no, si servirán de algo, si no... xD Pero veo que de momento has tenido una buena experiencia así que me lo apunto aunque eso de las espinacas no sean lo mío tendré que probarlo ;) Un beso y gracias por pasarte por el blog!

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